Amor, paisajes y pasajeros.



Untitled

Me llamo Carmen Pacheco, todo lo escrito aquí es mío y bla bla bla bla. Este es mi cuaderno de apuntes, donde escribo lo que veo, para recordarlo, para practicar la escritura rápida o simplemente porque me da la gana. Puedes curiosearlo si quieres, pero fíjate bien: aunque parezcan letras, son garabatos.





Theme by spaceperson Powered by Tumblr

klammer
Pasajeros #2 #3 #4 #5

Dudo si ambas llevan peluca, pero la fealdad de sus cabellos trasciende el horror de lo sintético. El pelo de una es amarillo, mientras que el de la otra sentada a su lado es tan oscuro que me haría daño a la vista, sino fuera porque el pintalabios naranja de la rubia ya me ha abrasado las córneas. Las dos van tan maquilladas, tan desdibujados sus rasgos reales, que no parecen ancianas, sino muñecos de gomaespuma, y mientras paso por su lado, las palabras que se dedican apenas son inteligibles, como si fueran también objetos duros que se arrojan la una a la otra.

Más atrás, dificilmente reconocibles como sujetos de la misma especie, se alzan la mujer naranja y el hombre azul. También ancianos, pero en proporciones bellamente estilizadas. Me caen mal a primera vista, pero no puedo dejar de mirarlos. Ella lleva un abrigo de pieles de un color cobrizo exacto al de su pelo, que cae a ambos lados de su cara, con un volumen natural. El dorado en sus manos, en sus orejas y en su cuello resplandece también cobrizo, bajo la luz de la ventana, que deja al hombre azul en una sombra azul, con su abrigo largo, de color opuesto y complementario al de su mujer. La corbata impecable, la montura plateada de las gafas, el pelo negro y canoso, también metálico.

Sigo observándolos un rato y me agrada comprobar que la pareja de complementarios no es perfecta, puesto que mientras la voz de ella, es cálida y cobriza y se dirige a él en distintos tonos de naranja, el rumor atragantado que sale de la boca del hombre no es ni remotamente azul.

12:49 pm, by egoismo Comments